meditacionMeditar no sólo es una forma de
liberar el estrés y conseguir paz interior, es una manera de encontrar un equilibrio con nuestras emociones.

A veces nos sentimos tristes, alegres, miedosos, con ira… y no entendemos forzosamente por qué ni de dónde viene. Meditar permite desarrollar una capacidad de concentración y atención para ayudarnos a entender mejor nuestro espíritu y aprender a vivir el instante presente.

Medita en silencio por largos intervalos y actúa profundamente para satisfacer la resolución.-Charles Lamb

Meditar en casa

¿Cómo empezar a meditar? Al final, lo más difícil es ponerse, al principio entran muchas dudas y preguntas sobre cómo meditar correctamente, pero una vez que empiezas y notas los efectos, no te costará nada hacerlo en casa y tomarte cada día unos 15 minutos. El mejor momento es al levantarte o antes de acostarte, en función de tu personalidad.

Por la madrugada, te ayudará a empezar bien el día y saber enfrentarte a lo que te espera. Si puedes hacerlo al aire libre sin nada de ruido, cuando aún todos los vecinos están durmiendo, notarás aún más una sensación agradable con la liberación de las endorfinas. Si no tienes espacio exterior, abre la ventana para renovar el aire.

Si eres de las personas que les cuesta dormir bien y que te despiertas por las noches, te aconsejo hacerlo antes de acostarte, esto te ayudara a dormir mejor con un sueño más profundo y reparador. Prepara tu espacio poniendo música de meditación (que no tenga letras), vela, deja quemar  incienso y ponte ropa cómoda.

Como meditar correctamente?

  • La postura

Antes de todo, bosteza y estírate un poco los brazos, el cuello, las espaldas, los hombros, escucha los movimientos que te piden el cuerpo y déjate llevar.

Luego, siéntate en el suelo en la posición del Lotus (cruzando las piernas con las rodillas tocando el suelo y poniendo un cojín en las nalgas si te parece más cómodo), pies descalzos y columna vertebral recta sin estar rígido, relaja los hombros y baja un poco el mentón.

  •  La respiración

Para empezar y cerrar tu secuencia de meditación, cerraras los ojos y juntaras tus manos al nivel de tu rostro inclinándote. Concéntrate en tu respiración, toma conciencia de tu cuerpo, de cómo se encuentra cada órgano. Es muy importante que te concentres en tu inspiración y expiración a la vez que vayas tomando conciencia del estado de tus pies, piernas, riñones, espalda, nuca, los brazos y las manos.


Probablemente tendrás pensamientos en tu cabeza, míralos sin juzgar, sin querer controlarlos y sigue concentrándote en tu respiración. Al principio, quizá no sientas efectos porque es un trabajo a largo plazo y tienes que ser paciente. Eso sí, si quieres notar los efectos, tienes que ser regular y acordarte de tomarte ese tiempo tuyo cada día. Poco a poco notarás los beneficios.