opiniones tinderQue es tinder?

Generalmente se dice que es una app para ligar, tener sexo esporádico o algo poco serio, pero en mi opinión diría que también es válida para conocer gente y que luego vayan surgiendo historias, amistades, relaciones de todo tipo…

El sistema es muy sencillo: cada persona cuelga unas fotos y una descripción y las imágenes se van mostrando a los otros usuarios. Si dos se dan un like, se produce un “match” y de esta forma se puede empezar una conversación. Simple, ¿verdad? Sin compromiso ninguno miras y remiras hasta que alguien te interesa por los motivos que sean que, como digo, pueden infinitos.

Opiniones de tinder

Por mi parte, llevaba tiempo con la curiosidad de utilizar esta app. Siempre pensaba que este tipo de aplicación no me interesaría para nada porque siempre he necesitado un contacto visual para saber si hay conexión con una persona. También porque la mayoría de mi entorno me hablaba mal de Tinder. O si no mal por lo menos de forma muy superficial en la línea que he dicho antes. Pero he podido comprobarlo por mí misma y puedo decir que para nada me arrepiento de haberla usado. Simplemente lo he probado sin expectativas, respetándome a mí misma y a mis principios. Y de esta forma de allí ha salido sobre todo aprendizaje. Mucho aprendizaje.

El tener que poner un like o dislike por unas fotos y una simple descripción, lo encontraba un tanto superficial. Y luego, tener conversaciones eternas por mensajes… ¡que palo!. Además, lógicamente puedes tener buen rollo por mensaje y cuando ves a la persona no encuentras ninguna conexión. Pero también pasa lo contrario, una persona a la que le has dado un like casi sin querer, con la que apenas hablas por mensaje y al conocerla sí que te cae bien. Esto me echaba para atrás pero aun así, por el momento vital en el que me encontraba, decidí probar. Quizá curiosidad o morbo, o simples ganas de escapar de mis obligaciones, mis preocupaciones y dar un poco de marcha a mi vida amorosa, me instalé Tinder.

Influye mucho la parte cultural y la personalidad de cada uno. Por ejemplo, para una persona que viaja mucho y quiere conocer a gente, es uno de los métodos más fáciles porque puedes quedar con gente el día mismo y así conocer gente local y descubrir la ciudad.

Luego, no os voy a engañar, para muchos, esta app es un método para tener muchas relaciones seguidas y no buscan nada más que alimentar su ego. Los hay que tienen varias relaciones a la vez y no se sinceran y entonces entran en un juego de mentiras que tarde o temprano se acaba descubriendo.

“Benching”, “breadcrumbing” y “ghosting”, que significan estos términos?

He encontrado varios artículos que hablan de estos conceptos y me hicieron bastante gracia porque reflejan en parte la realidad de las relaciones 2.0.

Se habla de “benching” cuando uno de de los dos no quiere compromiso pero sigue flirteando con el otro “por si acaso”. Así, de vez en cuando tienes noticias de la persona y desaparece y reaparece cuando menos te lo esperas.

Se habla de “breadcrumbing” cuando se le da la atención justa a la otra persona para hacerle pensar que algo puede salir de allí. Migajas de pan emocionales, vamos.

Se habla de “ghosting” cuando se termina una relación sin decir nada. La persona desaparece de un dia para otro, ¡Puf!. Finito.

Experiencias en tinder

Ahora os voy a contar lo mejor, algunas historias de tinder 🙂

Samanta y Miquel

Samanta y Miquel, nuevos en la app, empezaron un juego de inocentes preguntas a turnos,  “¿te gusta el chocolate?” “¿A qué país te gustaría viajar? “Qué día naciste?”. Muchas, muchas preguntas. Y algunas respuestas sorprendentes. Lo curioso de esta historia es que él, antes de anunciar que abandonaba tinder, no le pidió su teléfono, sino una dirección para enviar una postal en la que le propondría una cita un día concreto en un lugar concreto a un hora concreta. Algunos días después Samanta abrió el buzón un tal domingo y sorpresa…era una postal preciosa, ¡pero la cita había sido hacía apenas dos horas! Menos mal que en la postal Miquel dejaba una dirección de correo electrónico, así que no todo estaba perdido… Después de ese primer intento en el que Miquel esperó a Samanta más de media hora en un lugar muy alto de la ciudad (momento muy peliculero, sí), siguieron en contacto con mensajes a cuentagotas durante algunos meses, y parecía que este original comienzo no iba a tener continuación… pero no fue así. Ella se quitó la chaqueta mientras miraban una fotografía en un museo y todo cambió de repente.

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Marc y Angela

Se conocieron un día de diciembre. Angela llegó a su cita con Marc sin ninguna expectativa (porque todas sus citas anteriores de tinder habían sido una auténtica mierda) y también porque no tenía ningún plan para ese día. Sin embargo Marc le pareció un chico majo, abierto de espíritu e independiente y, lo que no es menos importante, no la asustó (porque sí, porque a veces una se asusta sin remedio). Angela volvió a casa bastante contenta pensando en que no le importaría volver a ver ese chico, aunque en principio no parecía que fuese recíproco, ya que Marc ponía excusas casi cada vez que estaban a punto de quedar de nuevo. Estuvieron unos meses intercambiando mensajes y finalmente tras una borrachera y un beso, empezaron a verse más. Marc decidió irse un mes en África del Sur, así que ya veremos como sigue esta historia a su vuelta.

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Marina y Tomás

Marina y Tomás parecía que habían conectado tras una interminable conversación y una cerveza, pero después de un largo tira y afloja la cosa no condujo a nada. Eso sí, Tomás se enamora cada pocos meses y así lo anuncia a bombo y platillo en su Facebook para sorpresa de Marina. ¿Qué necesidad hay? En fin. Tomás quiere enamorarse perdidamente y encontrar la mujer de su vida. Y sí, la encuentra. Muchas veces.

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En fin. De todo. Amor, sexo, amistadtodo puede pasar. Tinder no es más que una plataforma más para conocer gente. Si se utiliza, mi recomendación es tener una mente abierta y preparada para cualquier cosa. Conversaciones breves o infinitas (o inexistentes, porque tener un match no significa necesariamente que se hable), encuentros inquietantes, sorpresas agradables y desagradables, muchos “Oh My God” y WTF, frustración… etcétera etcétera.

PS: Pero basta de selfies en el baño y haciendo surf. Please.