Always look on the bright side of life

Un poco de música para acompañar la lectura.

If life seems jolly rotten, there’s something you’ve forgotten!, dice la canción. O lo que es lo mismo, algo se te está olvidando si la vida te está pareciendo muy podrida. En mi caso ahí está mi hija para recordarme esta máxima.

Ayer tarde vimos juntos en familia El Rey Leon. Ella todavía está impresionada con la muerte de Mufasa. Se ha despertado está mañana diciendo sin parar, ¡papá Simba pupa pupa!. Es un acto revolucionario ser un niño en el confinamiento y lo es para el adulto dejarse enseñar por ellos las cosas importantes y bellas.

Tengo que convivir con mis propios delirios de grandeza, una vocecilla interna que me dice que tengo que triunfar, que sea lo que sea lo conseguiré, que estoy hecho para la cumbre. Es una voz del ego y del narcisismo, de ese patriarcado que me habla como el machote que debo ser. Si le hago mucho caso me puedo pasar el día mirándome el culo y evadiendo mis responsabilidades, para hacer nada más que pensar en mí, solo pensar, y entonces ahí me quedo, anclado a un lugar oscuro en el que me repito lo cojonudo que soy. Cuidar a mi hija de dos años todas las mañanas de esta cuarentena es toda una cura de humildad para ese pequeño bastardo que llevo dentro.

Si de actos revolucionarios hablamos, lo más de lo más es empezar a hacerse a la idea de la jungla desalmada en la que vivíamos antes de la llegada del covid-19. Ha estado normalizado y formaba parte del día a día hechos como ganar dinero a costa de reducir los menús de las escuelas o de las residencias de ancianos. La revolución en sí es no estar dispuesto a convivir más con semejante atrocidad. No me refiero a poner bombas a los consejos de administración de las empresas que dirigen centros privados que deberían ser públicos, ni a los políticos que mal nos representan. No, para nada. Es una cuestión de actitud activa: no estoy dispuesto a convivir con estos hechos, adaptaré mi vida en lo posible para no tener que entrar en la rueda del hamster 24 horas al día. Cooperativismo, solidaridad, cercanía, intercambio son palabras de acción, no solo de ideología.

Banksy siempre acierta. Por el mensaje, por su fuerza visual y por escoger el momento. Echadle un vistazo a su última obra. No está mal que le demos una vuelta a nuestra escala de héroes. Es maravilloso saber que la fuerza y el coraje no están tan lejos (ni en un campo de futbol), pueden ser del vecino, del hermano o del amigo … o pueden estar en ti.